Estoy aprendiendo a escuchar el silencio...
Cinco minutos de silencio...
Puedo oír el sonido del viento jugando entre las hojas de los árboles...
El sonido del tranvía puntualmente, y ajeno a todo, pasa rompiendo
este silencio inexistente.
En estos cinco minutos de silencio siento mi corazón como nunca lo había sentido.
Siento como resuena en mi pecho con el sonido rítmico y constante de un tambor.
Cinco minutos de silencio...
¿Existen realmente...?

1 comentario:
Totalmente de acuerdo, Rub.
Vivimos en el tiempo, no con él.
Un beso.
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